Focaccia de calabacín y ricotta

Focaccia de calabacín y ricotta

La focaccia es un clásico de la cocina italiana, un pan plano que puede llevar una gran variedad de ingredientes. En esta ocasión, vamos a preparar una focaccia de calabacín y ricotta que es perfecta para una cena ligera o como acompañamiento de una ensalada. ¿Te animas a probarla?

Ingredientes:

- 500 gramos de harina de trigo
- 300 ml de agua tibia
- 1 sobre de levadura de panadero seca
- 1 cucharadita de sal
- Aceite de oliva
- 2 calabacines medianos
- 250 gramos de ricotta
- Tomillo fresco
- Sal y pimienta

Preparación:

1. Empezamos preparando la masa de la focaccia. En un bol grande, mezclamos la harina con la sal. En otro bol, disolvemos la levadura en el agua tibia y dejamos reposar durante cinco minutos.
2. Añadimos la mezcla de levadura y agua a la harina y mezclamos bien con un tenedor. Una vez que se forme la masa, amasamos con las manos durante unos diez minutos hasta que la masa quede suave y elástica.
3. Colocamos la masa en un bol ligero aceitado, tapamos con un paño húmedo y dejamos que repose en un lugar cálido durante una hora o hasta que doble su tamaño.
4. Precalentamos el horno a 200 grados Celsius. Laminamos los calabacines finamente con la ayuda de una mandolina o un cuchillo afilado.
5. Una vez que la masa ha doblado su tamaño, la sacamos del bol y la colocamos sobre una bandeja de horno previamente aceitada. Con los dedos, levantamos la masa y la estiramos hasta que cubra toda la bandeja.
6. Colocamos las láminas de calabacín sobre la superficie de la focaccia y, sobre ellas, repartimos la ricotta en pequeñas porciones.
7. Espolvoreamos un poco de tomillo fresco, sal y pimienta al gusto. Rocíamos con un poco de aceite de oliva y horneamos durante unos 25 minutos o hasta que la masa esté dorada y crujiente.
8. Una vez que está lista, sacamos del horno y dejamos reposar durante unos minutos antes de cortarla en porciones y servirla.

¡Y listo! Ya tienes tu focaccia de calabacín y ricotta lista para disfrutar. Esta receta es perfecta para una cena informal con amigos o para un picnic en la playa. Si lo prefieres, puedes sustituir el calabacín por otras verduras como berenjenas o pimientos, y experimentar con diferentes especias y hierbas para darle un toque personal a tu focaccia. ¡Buen provecho!